Negociando palabras y definiciones / Negotiating words and labels

“Ilegales” del Mundo Unidos?
– an interview with David Bacon
Against the Current, July/August 2009

Una entrevista con David Bacon

(Fragmento de la entrevista- Traducida por DC)

Esta entrevista fue conducida el 10 de abril del 2009 por Star Murray y Charles Williams, representantes del consejo editorial de Against the Current (Contra la Corriente). El Periodista-fotógrafo David Bacon ha trabajado como organizador laboral y como activista por los derechos de los inmigrantes por los últimos 20 años. David Bacon tiene un programa de radio en KPFA-FM en Berkeley, CA, y sus libros y fotografías se encuentran en el Internet en: http://dbacon.igc.org/. Su libro, Illegal People: How Globalization Creates Migration and Criminalizes Immigrants (Personas Ilegales: Como la Globalización Crea Migración y Criminaliza a los Inmigrantes) fue publicado por la Impresora Beacon en el 2008.

Entrevistador: ¿Por qué no empezamos con el título del libro?

David Bacon: Bueno, yo debatí mucho con mi editor sobre este título. Yo sabía que iba a ser controversial porque yo he sido un activista por los derechos de los inmigrantes por más de 30 años y todo ese tiempo yo he estado diciendo que debemos usar la palabra “indocumentados” en vez de “ilegales.” Y con buena razón, ya que la palabra “ilegal” es usada para criminalizar a los inmigrantes y para justificar el negarles derechos y darles un estatus de segunda clase.

O sea que al poner la palabra “ilegal” en el título, y en particular decir “personas ilegales” yo sabía que algunos me dirían “O sea que tú estás haciendo lo mismo que tú has estado pidiendo a todos que no hagan.” La razón por la que yo lo hice es porque escribir el libro me llevó a pensar más concretamente sobre el origen de esta ilegalidad, y hay una parte del libro que demarca el desarrollo de este término como una categoría social.

En realidad no tiene mucho que ver con la ley. Tiene que ver con la creación de una clasificación social para personas a quienes se les niega un estatus de igualdad con los demás miembros de la comunidad, y quienes no tienen los mismos derechos sociales, políticos y legales.

El libro abarca esta historia desde los orígenes de este país y la colonización de América del Norte, y particularmente la esclavitud. La esclavitud, como base del establecimiento de la sociedad estadounidense, determina que dicha sociedad estaría dividida entre personas con derechos y personas sin derechos.

El propósito de esto es realmente económico. El trabajo de los esclavos era lo que sus dueños querían, y el sistema completo se desarrolló para permitir la mayor extracción de los frutos de ese trabajo. Esa desigualdad es parte de Constitución y del sistema legal de este país, y aplica a otras personas también. Por ejemplo, a la misma vez se estaba debatiendo el estatus social de los indígenas.

Lo que quiero decir es que esa ilegalidad es real. Es un estatus real que tiene mucha gente. Ese estatus tiene una función económica, y el sistema crea la ilegalidad por razones muy específicas. Hoy, en un mundo globalizado, tenemos reformas neoliberales, incluyendo los tratados de libre comercio, los cuales destierran a muchos en países como México, y forzan a esas personas a venir a los Estados Unidos en busca de trabajo y supervivencia. Al mismo tiempo, esto los forza a formar parte de esta categoría de ilegalidad, la cual existe antes de ellos llegar.

Básicamente, el punto que hace el libro es que esto es un sistema brutal, y que si no nos gusta la ilegalidad tenemos que cambiar nuestra realidad social. No es suficiente decir, “Bien, no debemos criminalizar a estas personas al llamarlas ilegales; en vez, vamos a llamarlas indocumentadas.” Yo creo que debemos usar el término indocumentado, pero más que eso, debemos confrontar el hecho de que para eliminar la ilegalidad necesitamos un movimiento social para el cambio, y que debemos estar dispuestos a participar en ese movimiento.

______________________________________________________________________________

“ILLEGALS” OF THE WORLD UNITE?
– an interview with David Bacon (Fragment)
Against the Current, July/August 2009
THIS INTERVIEW WAS conducted on April 10, 2009 by Star Murray and Charles Williams on behalf of the Against the Current editorial board. Photojournalist David Bacon spent 20 years as a labor organizer and immigrant rights activist. He hosts a show on KPFA-FM in Berkeley, CA, and his writing and photographs are online at http://dbacon.igc.org/. His book, Illegal People: How Globalization Creates Migration and Criminalizes Immigrants was published by Beacon Press in 2008.
ATC: Why don’t we start with the title of the book?

David Bacon: Well, I debated with the publisher a lot about it. I knew it was going to be kind of a controversial title, because I’ve been an immigrant rights activist for over 30 years and all that time we’ve been trying to get people to say “undocumented people” instead of “illegal aliens.” And the reason for it is a very good one, which is that the word “illegal” is used to demonize people and to excuse denial of rights and second-class social status.

So putting the word illegal in the title, especially saying “illegal people,” I anticipated that people would say “Well, okay, you’re doing what you have tried to get people not to do.” The reason I did so is because writing the book made me really think more concretely about where illegality comes from, and there is a part of the book that traces out the development of the social category.

It doesn’t really have much to do with the law. It has to do with the creation of a social category for people who are denied equality with those who live in the community around them, and who don’t have the same set of rights and don’t have the same social and political and legal status.

So the book traces this history all the way back to the origins of this country and the colonization of North America, and specifically to slavery. Slavery established the idea that the society that was created here was going to be divided, that people were going to be divided between those that had rights and those who had no rights.

The purpose of this was economic really. The labor of slaves was what was desired by slave holders, and the whole system was built and developed in order to allow for the maximum extraction of that labor. And then that inequality got not only written into the Constitution and into law, but applied to other people too. There were simultaneous debates in the Americas about the status of indigenous people.

What I’m trying to say is that illegality is real. It’s a real status of people. And that it has an economic function, and this system creates illegality for very specific reasons. Today, in a globalized world, we have the use of neoliberal economic reforms, including free trade treaties, that in countries like Mexico displace people and send them into motion, and then those people are forced to come to the United States looking for work and survival and, at the same time, are forced into a social category, illegality, which already existed before they get here.

Basically the book’s argument in the end is that this is obviously a very brutal system, and if we don’t like illegality we have to change the social reality. It’s not enough to just say “Well, let’s not demonize people by not calling them illegals and instead using the word undocumented.” I believe very strongly that we should use the term “undocumented people,” but we have to face the fact that undoing illegality requires a social movement and social struggle, and we have to be willing to do that.

El Anzuelo Americano: Lulú tries to get a new address

Beverly-Hills-90210-beverly-hills-90210-2679561-1024-768

Nuestra sociedad insiste en que debemos soñar y perseguir sueños.  Los medios de comunicacion nos proveen los sueños ya listos para el gusto de cada consumidor. Los sueños son particularmente utiles para que funcionen las relaciones de desigualdad. Somos iguales en nuestra capacidad y derecho a soñar, pero ahi termina la igualdad. A los 17, en Puebla, Mexico, Lulú creyó que su inteligencia y esfuerzo le darían accesso al mundo de Beverly Hills 90210. Quien se beneficia cuando Lulú sueña, emigra y se suma a la multitud de trabajadoras y trabajadores Latinos en los Estados Unidos? Cual es la realidad que Lulú puede comprar?

Our society emphasizes the importance of having a dream to pursue. Prepackaged dreams are provided by the media for every taste and for the right price. Dreams are particularly useful to sustain relationships of inequality.  We are equally able to dream, but the equality ends right there. At 17, in Puebla, Mexico, Lulú believed that her intelligence and hard work would grant her access to the world of Beverly Hills 90210. Who benefits when Lulú dreams, migrates, and joins the masses of Latino immigrant workers in the U.S. What is the reality that Lulú can afford?

Migra Mouse

Migra Mouse

Hay que entender que es el mismo tipo! El caricaturista Latino Lalo Alcaraz da justo en el clavo: La misma sociedad que persigue a las trabajadoras y trabajadores inmigrantes los atrae y deleita.  Un trabajador asustado o entretenido es mas facil de explotar! Y se le necesita para que trabaje duro y para que consuma.

___________________

It is after all the same guy. Latino cartoonist Lalo Alcaraz hits the nail on the head: The same society that persecutes immigrants lures them and pleases them. A worker who is afraid and entertained is easier to exploit. That worker is needed as a good worker and consumer.

El Anzuelo Americano en “Blanco y Negro”

different_strokes

Different Strokes, o “En Blanco y Negro” es una representacion de la sociedad estadounidense que se transmitió en el mundo por casi una decada. Convenció a Luis Alberto, cuando era un jovencito, a venir a trabajar y a buscar una suerte similar en los E. U. Comunica, como la idea del sueño americano, posibilidades que son inexistentes y una sociedad mas noble. De quién es esta fantasía? A quien beneficia cuando coexiste con relaciones sociales abusivas?

Different Strokes, tellingly titled “Black and White” in Latin America, is then and now, and on its face, a harmonious representation of U.S. culture. It is the show that Luis A. associates with the images that brought him to the U.S when he was a youngster in search of his lucky strike. A necessary component of the power of the American Dream for many immigrants, it communicates unrealistic possibilities and a kinder society. Whose fantasy is this? Whose interest does it serve when it coexists with exploitative social relations.